La primera actividad deportiva que se practicó en el CD Larraina fue la pelota. En Junio de 1933, con motivo de la inauguración del Club, el frontón grande, que con el tiempo sería conocido como el de los “ases”, acogió el choque de parejas entre Balda y Andonegui contra Sanz e Irurita. Era el primero de una larga lista de partidos que continuo hasta nuestros días.

En este sentido, los campeonatos sociales de pelota en sus diferentes modalidades de pala corta, pala larga, paleta cuero y paleta goma han sido una constante a lo largo de la historia del Club. Cada una de estas modalidades han contado con gran número de parejas participantes, si bien la pelota goma es la que, desde siempre, ha tenido un mayor número de adeptos.

Además de los campeonatos sociales, en el año 1962 comenzaron a celebrarse Campeonatos Interclubes que obtuvieron un gran éxito de inscripciones, obligando a que tuvieran que jugarse los primeros partidos a base de eliminatorias. Esta práctica, incluso, aumento en el año 1965, cuando se procedió a cubrir los frontones grandes y pequeño, intensificándose de esta forma la práctica de la pelota en el Club.

En 1976, una vez cubierto el frontón mediano, los socios del club podrían disfrutar de los tres frontones a lo largo de todo el año.

Ascenso hasta la máxima categoría

Dentro de los grandes hitos de la sección de pelota del club, hay que destacar el ascenso a Tercera División en el año 1996 (Larraina derroto en la final al Baracaldo en Guadalajara). Un ascenso que se completaría con el salto a la Segunda División un año más tarde; la Primera División al siguiente tras quedar campeón de Segunda y por último y como culminación, el ascenso a División de Honor como segundo clasificado de la categoría de Plata.

En División de Honor Larraina consiguió permanecer durante alrededor de siete años ininterrumpidamente, jugando fases finales como, por ejemplo, la disputada en el frontón Íscar (Valladolid) frente al Puertas Bamar de Soria. En aquel entonces, la pareja formada por Mendiburu-Oroz logro alzarse con el subcampeonato de España.

La gran amistad del grupo, así como el gran apoyo por parte del club, han ayudado a la sección de pelota a paliar la larga temporada “de crisis” que le han acompañado en estos últimos años.

La realidad actual es que la afición a la pelota sigue viva y en buena forma en el CD Larraina, ya ahí quedo el reto de volver a conseguir, como anteriormente se hizo, el campeonato de España de Pala Corta, entre otros de los trofeos obtenidos.

La escuela de pelota un proyecto vivo

La escuela de pelota comenzó su andadura allá por el año 1986 de la mano de personas como Enrique Echavarren, Ignacio Mena y Martín Ibarra, provenientes en un principio del CD Oberena. Posteriormente, fue el pelotari Mikel Zalba el encargado de recoger el testigo en el año 1989, a la edad de 17 años.

Mikel Zalba fue uno de los ocho componentes del equipo que participo en el Campeonato de España de Clubes, y que logro el ascenso. Junto a el estuvieron Mikel Eguinoa (bronce en la Olimpiadas de Barcelona), Alfonso Navarcorena, Javier Huarte y los pelotaris que han slaido de la escuela del Club como son Aitor  Gorospe, Mikel Andonegui y Urko Chorraut.

Zalba consiguió durante esos años ilusionar a un grupo de chavales de edades comprendidas entre los 12 y los 20 años, Muchos de ellos nos representaban y representan en los campeonatos que se celebran habitualmente en Navarra.

La escuela de Larraina fue creada principalmente para que los chavales de Club se familiarizaran con este deporte y se relacionaran unos con otros. Además, era la base para  surtir de jugadores al equipo de competición, aunque no fue tan sencillo sacar chavales.

En el año 2001, Aitor Gorospe es el encargado de dirigir la Escuela de Pelota. Gosospe , que lleva desde los ocho años en el mundo de pelota, dirigía a un grupo de 11 socios entre 5 y 18 años.

Después de un parón de la escuela de pelota durante 6 años, debido a la inhabilitación del frontón grande, en 2014 se retoma de la mano de los gemelos San Miguel, Raul e Ignacio. La escuela va aumentando en participantes hasta llegar en la temporada 2018-2019 a los 60 palistas.

En estos años el equipo de pala cuero asciende a Primera División, donde se tiene que asentar para más adelante tener posibilidades de dar el salto a División de Honor.