La natación ha sido uno de los pilares sobre los que se ha asentado la historia de Larraina.

La vida cotidiana del CD Larraina ha girado, desde el mismo día de su inauguración, en torno a la piscina y los frontones. Ambas instalaciones han sido forja de grandes campeones regionales y nacionales, y han contribuido a la formación como personas y deportistas de muchos socios del Club.

En concreto, la primera competición de natación celebrada en Larraina (IV Campeonatos Navarros de Natación) tuvo lugar el 13 de agosto de 1933 en las recién inauguradas instalaciones. Allí estuvieron los Huici, Taberna, Andrés Aldaz, Azpilicueta, Barón, Pastor, etc., pertenecientes la mayoría de ellos al Club Natación, de cuyas filas salieron parte de nuestros fundadores.
En los años siguientes, las sucesivas ediciones de los Campeonatos Navarros se disputarían en Larraina, alternando con algunas jornadas en el Club Natación. Cabe destacar que en 1934 se constituyó la Federación Navarra de Natación. La Guerra Civil abrió un paréntesis de cinco años sin campeonatos, los cuales retornaron en 1941.

En 1944 se constituye oficialmente la Federación Vasco-Navarra de Natación, celebrándose los primeros campeonatos en Vitoria y al año siguiente en Larraina.
A mediados de la década de los 40, los Campeonatos Navarros empezaron a ser dominados por nadadores de Larraina tanto en categoria absoluta como en infantiles. Los Bengaray, San Julián, Goñi, Altadill y Urrutia estaban en los primeros puestos en todas las pruebas. Precisamente en estos años Bengaray dejó unos récords navarros que tardaron más de veinte años en batirse.
Dominio absoluto y piscina cubierta:

El dominio del Club llegó en 1953 hasta tal punto que los nadadores de Larraina llegaron a vencer tanto en categoria adultos como en infantiles a una selección compuesta por nadadores del Tenis, Piscina Militar y Natación. Sin embargo, el trasiego de fichajes de nadadores salidos de Larraina al Tenis y Oberena provocó que el Club de la Cuesta atravesara una mala racha. Y no se recuperó hasta que en 1960 en donde la Junta Direcyiva del Club, decidió contratar al entrenador madrileño Julio Llorente; con él, nadadores como Miguel Inda, Julio Senador, Pedro Pablo, Rafael Archanco, Javier Amatria, Javier Archanco, Alberto Murillo y Javier Berraondo, alcanzaron su mejor nivel.

Con la llegada de la piscina cubierta se abrió un periodo de dominio total de los nadadores de Larraina, así como un resurgimiento de la natación del Club, que empieza por un protagonismo total en los Campeonatos Vasco-Navarros que lleva a la obtención de medallas en campeonatos nacionales, tanto de categorías inferiores como absolutas.

El gran protagonista de esta época es Juanito González. Con su excelente calidad humana consiguió borrar pequeñas diferencias entre los clubes navarros y crear un ambiente de unión como no lo ha habido nunca. El propio González, además de obtener resultados fabulosos, introdujo el gusanillo de convertirse en entrenador a muchos de aquellos jóvenes, entre ellos Fermín Manso.

Fin de la hegemonía:

En 1966, Alfredo Saraldi, Miguel Irañeta, Alberto y Arturo Pastor y el propio Fermín Manso acudieron por primera vez a unos Campeonatos de España absolutos por clubes, y al año siguiente los Campeonatos Nacionales Infantiles y Juveniles se celebraron en Larraina, proclamándose Miguel Irañeta campeón en la categoría en 100 metros libres, y Juan José Arrizabalaga tercero en 100 metros mariposa. Este mismo año, Emilio Huerta quedaba campeón de España en braza y mariposa en los Juegos Infantiles Escolares.
La progresión del equipo continuó y en 1969 se consiguió vencer en los Campeonatos Vasco-Navarros absolutos en invierno y verano. Con la paulatina retirada de los Irañeta, Saraldi, Seoane, Ezquieta, Escribano y Pastor, el potencial como equipo de Larraina disminuyó coincidiendo con la aparición de un gran equipo en el Amaya. En cualquier caso, los Zabalza, Elizalde, Arriazu y Carlos Ramos continuaron cosechando éxitos individuales; sobre todo Ramos que, con una progresión constante basada en la voluntad y la confianza en uno mismo, obtuvo la medalla de bronce tanto en 100 como en 200 metros braza en los Campeonatos Nacionales absolutos celebrados en el Club Natación de Pamplona. Ramos fue miembro del equipo nacional A de natación en cinco ocasiones, y en el B otras cinco. A sus 24 años, se convirtió en un ejemplo deportivo a seguir, con marcas que figuraron durante muchos años después en las tablas de los récords navarros.
Mención especial merece también Jesús Ramos, que comenzó en el Club siguiendo los pasos de su hermano Carlos. Especialista de los 100 metros braza, fue medalla de oro en los campeonatos de España de 1974 (Gerona), plata en 1975 (Burgos) y formó parte de la Selección española de Natación en aquel tiempo. En 1975 en el certamen internacional de Luxemburgo (algo así como los Europeos de Natación) quedó cuarto en la prueba de los 100 metros braza.

En el curso 1976-77, estuvo en Barcelona en la Residencia Blume. Al año siguiente, con 18 años, comenzó los estudios de Medicina y tuvo que decidir entre renunciar a un alto nivel de entrenamiento y competición o renunciar a los estudios universitarios y pesó más esto último.
Tras el último de los hermanos Ramos, la natación de Larraina quedó inmersa en un bache, y únicamente Jorge García fue capaz de competir en unos Campeonatos de España absolutos. Posteriormente, el bache se extiende a toda la natación navarra, aunque van apareciendo nadadores a nivel de edades que aseguran un buen futuro; como es el caso de Mikel Garay, que con 9 años fue quinto en la categoría 9-10 años en 100 metros espalda en los Campeonatos Internacionales de Ginebra.

Nadadores y waterpolistas:


Los nadadores de Larraina compaginaban su actividad con la práctica del waterpolo. Los éxitos conseguidos en esta disciplina hicieron que poco a poco los nadadores se fuesen decantando por el waterpolo en detrimento de la natación de competición. Aun y todo, durante la década de los 80 y 90 nadadores de Larraina compitieron en Campeonatos Navarros obteniendo resultados buenos pero sin conseguir las marcas que les permitían asistir a los Campeonatos de España. Es la época de los Garay, Echandi, Aranguren, Ezpeleta, Ruiz Taberna, Eguino, Garcés, Pueyo... que además de los grandes resultados en las competiciones de waterpolo conseguían destacar también en las de natación. En los años 80 prácticamente no se compitió en pruebas de natación. Siguieron funcionando las escuelas pero con un objetivo encaminado más hacia una posterior práctica del waterpolo.

Se podría destacar la llegada al Club de algunos nadadores provenientes de otros equipos que, tras abandonar la práctica activa de la natación de competición a edades bastante tempranas, pasaron a jugar a waterpolo en Larraina donde, además, marcaron una época dorada en esta disciplina. Los Chocarro, Irurtia, Jáuregui u Oficialdegui fueron excelentes nadadores que con posterioridad, y ya en categoría de veteranos, aún han seguido compitiendo en algunos campeonatos de natación. Una de las competiciones más tradicionales que se celebraban en Navarra era el Torneo San Fermín de natación que tradicionalmente se hacía en Larraina y donde participaban nadadores masculinos y femeninos. En un principio se celebraban pruebas de 400 metros libres pero en los últimos años de su organización, coincidiendo con el Día del Socio, y con el fin de que los waterpolistas tuvieran su oportunidad en la competición, se organizaron pruebas de 50 y 100 metros.

Ya a finales de los 90 y en este siglo nuevamente se volvió a participar en algunas competiciones de natación aunque de forma aislada y principalmente en categorías menores. Sí que algunos de los mejores waterpolistas del Club durante algunos años y en virtud de acuerdos de colaboración compitieron con el equipo de la C.D. Amaya. Estos fueron Unai Castells, Mikel Reta y Mikel Artola. Frente a ellos en algunas competiciones los hermanos Zabalza, Sendoa Saraldi, Juan Andrés López, Irurtia, etc, intentaron ponerles en aprietos en varios Campeonatos Navarros, sobre todo en distancias cortas de croll y braza.