Desde el año 1933, referente del deporte y ocio en Navarra

El CD Larraina, ha aglutinado desde sus inicios deporte, ocio y esparcimiento

Aquellos hombres que en el año 1931 tuvieron la idea de crear el Campo de Deportes Larraina hoy estarán orgullosos de ver cómo su sueño, hecho realidad, sigue vivo en este 2009.

Mendiluce, Iturbe, Martinicorena, Guibert, Lizasoain, Ilundáin, Berraondo, Lampreabe, Andia, San Julián, Taberna... son apellidos indefectiblemente unidos a la historia del Campo de Deportes Larraina. Apellidos ilustres que apostaron, en los económicamente difíciles años 30, por construir unas instalaciones deportivas que fomentasen la práctica del deporte así como el esparcimiento, el ocio y las reuniones permitidas por la ley.

De especial interés para la época era la construcción de una piscina, y al hacerla este club suscitó el interés y asombro de la sociedad pamplonesa de aquel tiempo. Hasta tal punto fue tan importante esta instalación deportiva, que al Club de la Cuesta se le llamó durante muchísimos años "La Piscina"... Larraina.

Todo empezó en el año 1931 con las primeras conversaciones que tuvieron lugar en el Café Iruña. Fue entonces cuando los Iturbe, Lizasoain, Sancena, Ilundáin, Jesús y Lorenzo Berraondo, Lampreabe, Andia y San Julián, entre otros, se pusieron manos a la obra. Así, capitaneado por Nicanor Mendiluce, alma máter y promotor de la iniciativa, el grupo se reunió en diversas ocasiones hasta concretar en hechos el objetivo que todos perseguían: construir un club deportivo y de ocio, el primero de Pamplona.

La historia de Larraina comienza en 1931 con las conversaciones del Café Iruña

Probablemente, la idea de crear un club la trajo el propio Nicanor Mendiluce desde Inglaterra, inspirado en los exclusivos clubes para hombres que comenzaron a proliferar en las islas británicas a finales del siglo XIX y principios del XX. Y es que Mendiluce vivió durante tres años y medio en la localidad de Harrogate, en el condado de Yorkshire, al norte de Inglaterra.

Compra de terrenos y proyecto

El objetivo comenzó a materializarse con la compra de un terreno, entonces sembrado de nabos, en el lugar conocido como terrenos de Larraina, sitio de eras o Trinitarios, cerca de una ermita que rendía culto a San Roque. Aunque cabe destacar que en un primer momento se especuló con la posibilidad de comprar los terrenos de la conocida como Villa Adriana, al lado del Seminario. Sin embargo, el hecho de que el coste por metro cuadrado fuera de 45 céntimos y la cercanía al chirrión o vertedero de este emplazamiento hizo que finalmente se decantaran por los terrenos que en la actualidad ocupa el Club.

Una vez adquirido el terreno, empezó a estudiarse la realización del proyecto del Campo de Deportes Larraina. Así, tras la definitiva compra de la parcela, el grupo de amigos -que para aquel entonces había alcanzado la cifra de 76- se reunió en el Katiuska, en los bajos del antiguo Olimpia (hoy cine Carlos III), para debatir diferentes planteamientos de obra. De este modo, el arquitecto Joaquín Zarranz presentó una propuesta de instalaciones compuesta por piscina, dos frontones descubiertos (grande y pequeño), una pista de tenis y un pequeño edificio social en forma de barco.

Rufino Martinicorena se comprometió a llevar a cabo la construcción del proyecto con la única condición de que se unieran trescientos socios que aportaran 10 pesetas cada uno, propuesta que se aprobó por unanimidad. Y con tan fausto motivo rubricaron el prometedor compromiso con una comida en el entonces flamante bar Kutz.

Sirvan estas líneas de agradecimiento a Rufino Martinicorena, por el entusiasmo que mostró y las facilidades de cobro que puso en todo momento tras la realización del proyecto.

Constitución en Sociedad Deportivo-Recreativa

El Campo de Deportes Larraina de Pamplona se constituyó en Sociedad Deportivo-Recreativa el año 1932, y la primera Junta Directiva quedó conformada por su presidente, Nicanor Mendiluce; vicepresidente, Francisco Barragán; José María Goñi Huici, secretario; Jesús María Machiñena, tesorero; Pablo Archanco, contador; y Alejandro Ayestarán, José María Maldonado, José León Taberna y Benjamín Goñi, vocales.

El entusiasmo que les dominaba explica que el mismo día, el 10 de diciembre de 1932, celebraran la Junta General y la primera reunión de la Directiva; entusiasmo que se manifestó también en la celeridad con que se realizaron las obras.

El 14 de junio de 1933 el proyecto del Campo de Deportes Larraina se convirtió en una realidad. Tal y como recogió Diario de Navarra, "quedó inaugurado con toda animación el nuevo Campo de Deportes del Club Larraina. Todos los que durante el día y las primeras horas de la noche pasaron por él hicieron elogios fervientes del aspecto del campo, del acierto del arquitecto Zarranz, de la esplendidez con la que Rufino Martinicorena había realizado las obras, y del parque, de verdadera atracción para la juventud pamplonesa".

El 14 de junio de 1933 el proyecto del Campo de Deportes Larraina  se convirtió en una realidad

Las instalaciones, tal y como las proyectó Zarranz y las ejecutó Martinicorena, tuvieron un coste de 337.000 pesetas. Esta cantidad fue desembolsada por los socios, ya que de las 10 pesetas que se pagaban al mes, ocho se destinaban a la amortización de las obras y dos para el funcionamiento y conservación de las instalaciones, que luego se fueron completando con un gimnasio al aire libre, vestuarios rodeados de setos, andén para guardar las bicicletas, juego de rana, brochas... Más tarde se edificó el actual chalet para vivienda del conserje, se suprimió la pista de tenis y se construyó el frontón mediano junto a la vivienda del conserje, y posteriormente se construiría el nuevo edificio social.

Un Club para todo el año

La pelota, la natación y los saltos de trampolín fueron los primeros deportes practicados en el campo de Deportes Larraina, sin olvidar las plácidas charlas entre amigos en la cuidada hierba del Club. Con el tiempo se irían uniendo prácticas deportivas como waterpolo, futbito, balonmano o baloncesto. Como actividades recreativas, desde siempre, el Club ha organizado campeonatos sociales de mus, ajedrez o truco.

La pelota, la natación y los saltos de trampolín fueron los primeros deportes practicados en Larraina

Si bien en sus orígenes el Campo de Deportes Larraina centró su actividad en los meses de verano, con el tiempo y con la aparición de nuevas actividades y la construcción de nuevas instalaciones, Larraina pasó a ser un Club para todo el año. De este modo, en el año 1966 se obtuvo la cesión del terreno colindante al adquirido en el año 1932, que sirvió para que Larraina ocupara aproximadamente 10.000 metros cuadrados de extensión (unidos los almacenes, zonas verdes, taquillas, vivienda del conserje, más accesos).

Continuas mejoras en las instalaciones

A partir de este momento, el Club ya no crecería en extensión, pero sí en la proliferación de mejoras en las instalaciones que confirieran una mayor comodidad al socio. Así, en la década de los 70 se llevó a cabo la remodelación de los tres frontones; se cubrió y climatizó la piscina para así alargar su uso a los meses de invierno; se construyó una pista polideportiva de 40x20 metros con suelo asfáltico para la práctica de tenis, futbito, balonmano y baloncesto y, por último, se construyó una pista de squash.

Más adelante, se llevó a cabo la última gran reforma de instalaciones del Club. Una remodelación que propició la construcción del baño de vapor, jacuzzi, termas, mini frontón y el nuevo gimnasio y la pista multiusos, así como la reforma de las instalaciones del bar-restaurante. La última obra realizada es la pista de pádel contigua al frontón mediano y otra pista más cubierta.